23 febrero 2026

CALENDARIO MORONES EN 3X4

 

Estimado pueblo;

Espero que al recibir la presente te encuentres con las mismas ganas de tagarninas que yo.

 

¿Pa qué te voy a contar más si nuestro apellido es “Como Son, Son”

Eso aquí no es un decir, es un reglamento interno, una filosofía de vida y, si me apuras, hasta un decreto ley aprobado por unanimidad en la barra de Retamares.

Porque aquí donde nace la cal, por ser distintos, diferentes, divergentes o simplemente por hacer lo que nos salga del arco del triunfo con la misma elegancia que Morante el domingo de feria, los carnavales los empezamos el mismísimo miércoles de ceniza. ¿Que hay cuaresma? Pues se le mete la tijera y la dejamos en “ventesna”, que es más recogidita, más manejable y mucho mejor para el espíritu… y sobre todo para los vendedores de morcillas, chorizos y demás viandas cárnicas, que no están los tiempos como para andar perdonando longanizas.

Y así, todavía en el segundón y cortito mes de febrero, cuando en la caja de la estepeña aún reposan los de limón, algunos de canela y ese solitario de coco que nadie quiere pero siempre cae, los pitos ya se afinan en do sostenido ,que es  tono oficial del cachondeo, y las cajas redoblan al tres por cuatro como si anunciaran la llegada de un ejército, pero de coplas.

Mientras tanto, los lápices alpinos plantan negro sobre blanco esas agujetas afilas que ponen al más templao contra la pared, y la risa se te acopla en el rostro como pegatina en carpeta de instituto. El oído, por su parte, se descorcha solito, como botellín en verano, en cuanto asoma alguna coplilla bien entoná que te pellizca el alma y te guiña el ojo al mismo tiempo.

Porque aquí, cuando el carnaval llama, no se mira el calendario: se mira el cuerpo… y el cuerpo dice “ahora”. Y si alguien pregunta por qué, se le responde con solemnidad científica: “Porque Como Son, Son… ¿o es que no lo ves?”

 

COPLILLA DE CARNAVAL.

 

Aquí en Morón señores ,

tenemos otro calendario.

Donde los lunes son jueves

y el martes son casi sábados.

 

Cambiamos el carnaval,

lo metemos el jueves santo

y el dominguito de ramos

lo encajamos cuando queramos.

 

Estamos pensando mucho,

si el verano comienza en mayo

y la feria de septiembre

la pasaremos a fina de marzo.

 

Como hace una jarta frio

el día de navidad.

Lo llevaremos a junio

La dejamos par día san juan.

 

En cuanto al día de los santos

que siempre caía en noviembre

Po ahora porque yo quiero

lo festejamos en agosto un viernes.

 

Y así podemos seguir,

tres por cuatro al mismo son

Con el almaque raro

que hemos marcao aquí en Moron

 

Porque aquí no manda el santo,

ni el papa ni el pregonero…

¡aquí manda el tres por cuatro

y el cachondeo de los moroneros.

 

Atentamente;

El niño Gilena

 

12 febrero 2026

ENGUACHISNAOS

 

 

Estimado Pueblo.

Espero que al recibir la presente estes sin verdín ,yo bien gracias

 

Aquí pues esto no pasa ni en Londres, llevamos cuarenta días y cuarenta noches lloviendo, que ya no sabemos si vivimos en la Sierra Sur o en la ría de Bilbao. Esto no es invierno, esto es oposición a diluvio universal con plaza fija.

 Los más beatos, que se sientan siempre en el mismo banco de la iglesia y no fallan ni a un triduo, han decidió que por si acaso montar una barca en lo alto del Calvario, Que, desde allí, si sube el agua por la Cruz verde, por la calle Nueva o por los Caños, al menos que los pille en alto.

Allí andan, entre martillazo y martillazo, haciendo lista de embarque: dos pavos, cuatro gallinas cluecas, tres cabras marteñas con más genio que una suegra en feria y algún torillo de Villau, por si hubiera que repoblar la especie cuando escampe. Que uno no sabe, pero por si se repite lo de Noé, mejor que nos coja organizaos.

Estamos “ENGUACHISNAOS” palabra recogía en el Diccionario Oficial de la Real Academia de la tasca del Moral, que viene a significar que estamos hasta los mismos de chaparrones gordos. Aquí ya no se seca ni el pensamiento. Tiendes la ropa en la salita y sale con más humedad que entró.

El verdín ha colonizao zócalos y sardinel como si estuviera pagando contribución. Verde que te quiero verde, que diría el poeta si hubiera vivió en la calle Ancha. Las fachás parecen pintás por el Ayuntamiento sin licitación ni ná. Ya sabemos de dónde sale la bandera, paisanos: verde de verdín vivito y blanco de cal en remojo perpetuo.

Las botas de agua han salido del soberao junto a las pellizas, los gamberros y las mantas de Paduana, que llevaban más años guardaos que el traje de la primera comunión del niño Rosa. Los paraguas oxidaos, con las varillas descoyuntas, vuelan por los Cerros de la Victoria cuando arrecia el aire, y bajan las correnteras por la calle Haza.

La gente del campo, lista como el hambre y quejosa como mastín con sarna, anda dividía: por un lao miran los pozos que rebosan y dan gracias al cielo, y por otro reniegan diciendo “ya está bien de agua, señores, que en el campo no hay quien entre y es tiempo de clarear los olivos”. Que una cosa es regar y otra criar sapos en los surcos.

 Febrerillo este año ha dejao de estar loco pa estar lloroso. Algunos estamos descubriendo arroyuelos, charcas y lagunillas que no se veían desde que el antepasao de Paco Tagua anduviera por las Filipinas, cuando aquello era ultramar y no recuerdo borroso. Hay quien ya les ha puesto nombre, no vaya a ser que el verano los evapore antes de bautizarlos.

Eso sí, qué gustazo da meterse un potaje con tos sus avíos cuando fuera cae el agua a manta. Unas berzas como Dios manda, unas espinacas con garbanzos que te arreglen el cuerpo o un plato hondo de caldo con su pringá que resucita difuntos. Y un vasito de tinto… o dos… que si el cielo nos cala por fuera, al menos que el vino nos caliente por dentro.

En los mentideros “léase taberna retamares, esquina del estanco del matricula y bancos de los palomitos” ya han bautizao las tormentas que dicen que vienen en abril: ULÍSES, VICTORIA, WENCESLAO y ZAIRA. Aquí no se queda una nube sin nombre, que somos muy de ponerle mote hasta al granizo.

Y si alguien ve asomar una paloma con una rama de olivo en el pico, que avise. Pero que no la espanten, no vaya a ser que todavía nos queden otros cuarenta días de remojo.

 

Atentamente;

El niño gilena.


05 febrero 2026

LA LECCION DE GEOGRAFIA

 

Estimado pueblo;

Espero que al recibir la presente te encuentres menos "JARTO" de agua que yo.


Siendo yo maestro de escuela me preguntó un niño un día:

"Maestro, ¿qué es lo más grande, Europa o Andalucía?".

Puse en orden la sala con voz de recia energía,

y, cuando se hizo el silencio entre la chiquillería,

comencé, de esta manera, mi lección de geografía:

 

Un continente, una isla, un país o una región

no es más grande porque tenga una mayor extensión.

Los pueblos suelen ser grandes por su arte, su belleza;

por la gracia de su gente; su valor; por su entereza.


Y esos cuatro puntales que engrandecen la nobleza

son privilegio del hombre y de la naturaleza.

Ni se venden con armas ni se compran con riquezas.

Por eso, en todo el contorno que el mapa de Europa encierra,

no hay una región más linda ni más grande que mi tierra.

 

 

Y proseguí mi conferencia dando una visión profunda

de las provincias principales de mi región andaluza.

Y hablé...

Hablé de mi Cai blanco, salaito, marinero;

de mi Huelva colombina; de mi Jaén minero.

De mi Málaga "la bella"; del embrujo de Almería;

de mi Córdoba moruna; y de mi triste Graná bajo la luz de la luna.

 

Y cuando llegué a Sevilla, sin poderlo remediar,

la sangre me hizo cosquillas, y no lo pude evitar...

Salté del entarimao', retiré bancas y sillas,

y como un endemoniao' me arranqué por seguirillas'.


Los niños me jaleaban con palmas de pelotilla,

y yo, que estaba entregao', de la forma más sencilla,

mandé por mi pandereta, mis botas de cabritilla,

un poco de jamón serrano y una copa de manzanilla.

 

Al director de la escuela, que no se le iba un detalle,

entró como entraría un Duque por la Corte de Versalles.

Me dio quinientas pesetas, me trinco por el talle,

y me puso de patitas en la puñetera calle.

 

Y hoy voy como un mendigo por calles y plazoletas

pregonando, con voz ronca, mantillo pa' las macetas.

Y los niños tontos, al verme pasar, me van saludando con este cantar:

"Maestro Vázquez, ¿cuál es la región más grande del mundo?".


Y yo, arrastrando mi pena, pecao' de la geografía,

voy contestando a sus coplas con un deje de agonía...

Aunque me dieran martirio, aunque me tomen por loco,

aunque me vaya muriendo de hambre poquito a poco..


Que lo más grande en este mundo, aunque parezca ironía,

no es ni América, ni Rusia, ni si quiera Oceanía;

que lo más grande de este mundo será siempre ANDALUCÍA.

 

Atentamente.

El niño Gilena.