Estimado pueblo:
Espero que al recibir la presente te
encuentres bien, yo bien gracias.
En Morón, como en tantos pueblos viejos
donde el tiempo no pasa, sino que se posa, las gentes no han sido nunca
solamente personas de nombre y apellidos. Aquí, antes que el carnet y el
registro, antes que las letras tiesas del juzgao y el libro de familia, estaba
el apodo. Y con eso bastaba. Porque había motes que pesaban más que un apellido
compuesto y otros que retrataban mejor a una familia que una fotografía colgá
en la sala.
Decir en Morón “ese es de los…” no era
señalar a uno solo, sino abrir un libro entero de memoria popular. Porque el apodo
no nacía por capricho. El mote venía siempre preñao de historia. Un oficio, una
desgracia, una virtud, un defecto, una manera de andar, una frase mal dicha, un
parecido con algún animal o una noche memorable de vino y flamenco bastaban
para bautizar a una familia entera por generaciones. Y ya podía el tiempo
correr, que aquello se quedaba pegao como el olor de la almazara en la ropa.
Había quien llevaba el mote como quien
luce escudo de armas nobiliario. Con orgullo. Con la cabeza alta. Porque aquel
apodo hablaba de un abuelo trabajador, de un padre valiente o de una casa humilde,
pero respetá. Y así iban por la vida los hijos y los nietos, heredando no
dineros ni tierras, sino algo más importante en los pueblos: el reconocimiento
de la gente. Que en los pueblos el verdadero linaje no lo dan los papeles, lo
da la memoria de otros.
Pero también estaban los agrios. Los
motes que dolían. Los que caían encima como una herencia amarga. Porque el
pueblo, que tiene mucho de madre y mucho de juez, también sabe ser malo sin
darse cuenta. Y había criaturas que nacían ya marcás por una historia que ni
siquiera habían vivido. Cargando con el peso de un apodo que venía de un
tatarabuelo borrachín, de una pelea antigua o de cualquier miseria que el
tiempo nunca quiso borrar. Porque los pueblos olvidan poco. Y Morón, que tiene
la memoria larga como una tarde de junio, guarda las historias en los rincones
igual que el polvo se guarda en las vigas viejas.
Y, aun así, qué sería de nosotros sin
esos motes.
Porque gracias a ellos el pueblo a
conservao una manera de nombrarse que no cabe en los censos. Los motes han sido
la verdadera sangre oral de esta tierra. Una forma de saber quién era quién sin
necesidad de preguntar demasiado. Una manera de mantener vivos a los que ya se
fueron. Porque cuando alguien dice todavía “aquél era de los…”, resulta que el
muerto vuelve un instante a sentarse en la puerta de la calle, a liar un
cigarro o a cruzar la carrera despacito.
Los motes de Morón no son simples
palabras. Son retratos hablados. Son capítulos enteros de la vida de un pueblo.
Son la ironía, la ternura y la mala leche andaluza metidas en una sola
expresión. Y aunque ahora vengan tiempos modernos, redes sociales y nombres
puestos con prisas, todavía queda quien reconoce antes un mote que un apellido.
Porque el mote, cuando prende en un pueblo, ya no hay quien lo arranque.
Y así seguirá Morón, repartiendo nombres
que no vienen en los almanaques de los salesianos ni en el registro civil ,
pero que duran más que muchas lápidas. Porque mientras haya un viejo sentado al
fresco contando quiénes eran “los Tal” o “los Cuales”, seguirá latiendo esa
manera antigua de entender la vida donde cada familia era una historia y cada
mote un pedazo de eternidad.
Dedicado a todos los que mi sesera
recuerda, desde putas del pozo loco a curas de San Miguel pasando por cantaores,albañiles,camioneros,carboneros,tocaores,
fruteras,toreros,rateros,mariquitas,tasqueros y demás personajes del registro
civil moronero.
EL CHACHELO,LA GUAPA,LOS BOQUERONES,EL
COPA,EL CARBONERO,EL QUINTO,LA PETACA,EL NIÑO MORON,MALABRIEGA,EL FOGONAZO,EL
NIÑO GILENA,PACA MARMOL,LOS CARLANCOS,MARIQUILLA LA MOJINA,LOS
MIGUELITOS,ENCARNA LA SANTOS,EL YARIMO,MALVALOCA,EL ZOLETA,LA MALAGEÑA ,EL
ANCHOA,EL NIÑO MATAERO,PELOMONO,EL PELAO,LA
CARABELA,PIKOLIN,RASPAURA,TIRILLAS,LOS ANTOÑITOS,EL NIÑO ROSA,EL CARPINTERO,EL
CHORI,EL AVESTRUZ,LOS CUBILES,EL RATON,EL CHATO,EL NIÑO LA PLATA,EL CHARRITO,EL
CIGUERIN,EL BORRICO,EL PALOMA,EL KUNFU,LA FERNANDA,LOS CASAITOS,EL
QUINTO,POCASLUCES,EL LARGO,EL TOMATE,EL GALLI,LA NIÑA AMPARO,EL CHATO,LA
CONEJA,EL YUMI,EL CORDOBES,LAS AGUAORAS,EL LERI,PACA LA FEA,EL MINISTRO,EL
RUBIO,LA TRISTE,RODINO,EL COMPARITO,EL MAIZERO,CHARLILLA,ELPETERRA,EL
DUNDA,ANDORRANO,MONDAJIGOS,EL FILLO,PECHOLATA……….
Atentamente;
El niño Gilena